Driving Miss Lili

Robert-DeNiro---Taxi-Driver--B10104005

Are you talking to me?????????

Para bien o para mal, no suelo viajar en taxi. Si estoy fuera y no tengo mi carro, uso el metro o los microbuses. Hace unos meses, para la Feria del Libro de Aguascalientes, tuve que tomar algunos: uno tampiqueño hasta el aeropuerto y dos hidrocálidos para moverme del hotel a la feria, hasta que encontré la ruta del micro.

El primero, luego de informarme que me cobraría 35 pesos, soltó de repente: Oiga señorita, fíjese que tengo un perro con un hueso de pescado atorado y no se lo he podido sacar. ¿Qué me recomienda? Antes de que contestara, me dijo que ya había intentado agarrarlo de las patas y “zangolotearlo” fuerte, o retacarlo con cabezas de pollo, a ver si así se le pasaba el atorón, ambas cosas sin resultado. También le meto la mano al hocico, pero llora, me confesó. Tal vez sea hora de llevarlo con el veterinario, fue mi docta respuesta.

El segundo taxista, luego de bajarle como quien no quiere la cosa al radio, me preguntó cuál era mi opinión sobre la liberación femenina. Luego me contó que su mujer se metió a estudiar enfermería, con permiso de él, apuntó con cierto énfasis, y al poco consiguió una plaza en una clínica. Justo entonces el hombre se giró para mirarme, antes de seguir: Luego las malas influencias hicieron que ella dejara de cumplir con sus obligaciones en el hogar.  Así lo dijo, “en el hogar”. No es justo que a mí me ponga a hacer cosas sólo porque ella trabaja fuera, terminó lastimeramente. Y viera cómo se ha envalentonado, desde que cobra su quincena. Ya no es como antes, fue todo lo que pude decirle.

El tercero, en la noche y al hotel, llevaba gafas oscuras. No se asuste, señorita, pero es que sufro de migraña, me dijo en cuanto subí. No me asusto, le respondí, y comencé a asustarme cantidad. Es que las luces en la noche me disparan la migraña. Y antes tenía unos lentes de oro, no como estos, que son de chapa, pero se les rompió la patita, jugando con mi niño. Hay que dedicarle tiempo a los  hijos, sabe. Pero estoy ahorrando para reponerlos. Lo malo es que les doy desconfianza a los clientes. No veo porqué, dije.

Si viajara más en taxi, supongo que tendría un repertorio fantástico de historias. Se agradece, como siempre, que la llamen a uno señorita y pidan mi opinión. Prometo no azotar la puerta al bajar.

3 responses to “Driving Miss Lili

  1. me gusta, felicidades
    tus palabras cautivan porque sabes escoger tus experiencias diarias para reproducior verdades fieles

  2. Moises Flores

    Historias de taxi, remedo de Arjona, no¡
    Retrato fiel, de la historia diaria citadina.
    Algo leible.

  3. Liliana V. Blum

    Moisés, ya antes de Arjona, Eros Ramazotti y Franco de Vita tuvieron sus canciones de taxis.

    ¿Pero por qué dices que remedo de Arjona? ¿Le sacó copyright al tema de los taxis? Porque lo que escribí realmente me pasó a mí. ¿Tengo vetados los temas que ya se tocaron en las canciones o qué?

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