Libertad para largarse

Disentir: no ajustarse al parecer de una persona, discrepar, estar en desacuerdo. Guillermo Fariñas es un disidente del gobierno de Fidel Castro que se puso en huelga de hambre para pedir la excarcelación de varios presos políticos del régimen castrista. Después de 135 días, convertido en un esqueleto andante, Fariñas terminó su huelga cuando el gobierno de Cuba anunció que liberaría a 52 presos políticos en un máximo de cuatro meses. Hace unos días llegaron 7 de ellos a España. No habría que olvidar a Orlando Zapata, que falleció de hambre a los 42 años, también en huelga. Por su parte, las Damas de Blanco, mujeres que le reclaman a la dictadura la libertad de sus esposos, padres, hijos, hermanos o sobrinos, hicieron también su parte, aunque no reciben la misma empatía que las Madres de Mayo, por ejemplo, quizá porque disentir de una dictadura de izquierda no es tan popular entre los revolucionarios de ideas y papel que viven en países libres.

Vivir en una dictadura totalitaria (de cualquier ala política, pero para efectos de esta columna, pongamos que hablo de Cuba) supone varias cosas. Uno, que no hay libertad de expresión. Dos, que los crímenes políticos (como criticar al Estado) son castigados con encarceramiento o con la muerte. Tres, que hay un sistema político de sólo un partido. Cuatro, que no existe la propiedad privada, excepto, claro, la que pertenece al Estado, que es toda. A veces hasta los niños le pertenecen al Estado totalitario de forma constitucional.

Ciertamente el gobierno cubano no ha matado a millones como los nazis o los soviéticos: se estima que hay 17,000 muertos. Podríamos incluso decir “apenas”. Unos ocho mil menos que los muertos por la guerra contra el narco durante el sexenio de Calderón. Pero la diferencia (poca a mucha) es numérica, no de principio. Muchos cubanos han muerto en prisión; muchos languidecen en las cárceles por el crimen de disentir. Muchos miles han escapado buscando la libertad. Miles más han muerto en el intento, algunos asesinados en sangre fría por las fuerzas del estado. Todos los que desean hacer oir sus voces viven con miedo de ser denunciados por sus vecinos, que pueden trabajar para la policía secreta, o abiertamente amendrentados por el gobierno, como el caso de Yoani Sánchez, la periodista que desde su blog “Generación Y” describe críticamente a su país, a pesar del acoso y censura (su blog ha sido bloqueado en Cuba) que sufre por parte del gobierno de Raúl Castro. En 2008 el diaro español El País le concedió el Premio Ortega y Gasset de periodismo (pero no le fue permitido salir del país para recoger su premio), y la revista Time la eligió como una de las 100 personas más influyentes del mundo. Eso, entre otros muchos otros premios y galardones. Yoani supone un peligro para el regimen castrista porque dice que en Cuba son necesarios cambios políticos y económicos, y porque denuncia la violación de los derechos humanos en su país.

Así como no existe esclavitud por una “buena” causa, no es correcto consentir una dictadura porque es de los “buenos” y no de lo que unos consideran los “malos”. La libertad siempre se opone a la esclavitud y a las dictaduras de cualquier color. No nos confundamos con los juegos de palabras de quienes para defender lo indefendible argumentan falazmente que como no existe una libertad absoluta (dado que no somos libres de asesinar a otros, por ejemplo), la sociedad (o el gobierno) nos limita al no permitirnos matar; ergo, el Estado tiene el derecho de limitar nuestra libertad de la manera que crea conveniente para el bien de la sociedad. Por lo mismo, dicen, la libertad es una ilusión, una convención social. Pero no funciona así. No es que la sociedad tenga el derecho de prohibirnos matar, sino que cada hombre tiene el derecho individual e inalienable de vivir.  De expresarse libremente. De largarse a otra parte cuando así lo crea conveniente.

Ningún “logro social” (por más cacareado y enclenque en la realidad actual) debería estar por arriba de estas libertades. De nada sirve que no haya analfabetas en un país si no se puede leer (o escribir) lo que uno quiere, si los libros se prohiben como en los buenos tiempos del Medievo y la Inquisición. De nada sirve no tener problemas de obesidad en la población si es a punta de un hueco permanente en el estómago. Si los 850grs de frijol que se le da a un cubano al mes ya son 567grs., si 14 huevos y 2.5 kilos de arroz no consiguen llenar jamás.

Si uno valora la libertad como concepto, uno debe valorar la libertad individual de cada hombre; y eso quiere decir su derecho a la propia vida, su propia libertad, la búsqueda de su felicidad. Que no se vive de pasadas victorias, que las derrotas no se desdicen sólo por decretarlo o por cacarear largos discursos. Se necesitaría tener la libertad, al menos, para largarse.

4 responses to “Libertad para largarse

  1. ! Que recuersos los de esa libretica!.
    A veces salia para la panaderia a unas 10 cuadras o bloques, entonce se acababa el pan cuando estaba en la cola (fila) .., vengan a las 3 pm a esa hora una cola infernal, se acababa a las 4 pm finalmente a eso de las 6 compraba mis cuatro piezas de pan .., pequnos, en broma los cubanos le decian : ” toma uno” uno por persona con agua con azucar prieta en la noche se cerraba el dia.

  2. Liliana V. Blum

    Qué bella línea: “con agua con azúcar prieta en la noche se cerraba el día”. Hay recuerdos que no merecen la nostalgia. Muchos saludos.

  3. Los miércoles en la Televisión cubana (uno de los dos canales) a las 11:30 pm había un programa de documentales llamado: Prisma…, poco antes de la media noche. Pues bien, los cubanos le decían al agua con azúcar, que se tomaban antes de dormir, “Prisma” (voy a tomarme un prisma) esto es antes de la media noche, para dormir. Sabemos, los médicos, que la hiperglucemia favorece el sueño.

  4. Hola:

    Ya tenía rato que no visitaba tu página, y tienes razón, Tampico está estancado y percibo el desmantelamiento paulatino de la zona centro.

    Hasta Luego.

    P.D. También tengo un blog llamado:
    http://marlucan-audiofilo.blogspot.com y hablo un poquito de música y audio análogo. Te invito a que lo leas y si lo quieres, dejes tus impresiones.

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